sintetasnohayparaiso
SIN TETAS NO HAY PARASIO



Catalina es una joven de 17 años, buena estudiante y buena hija, que convive con su madre Fina y su hermano Jesús. Su padre abandonó a su madre cuando esta era pequeña y ahora está muerto, y desde entonces Jesús se convierte en un padre para Catalina, deja de estudiar y se pone a trabajar para poder darle un futuro a su hermana y ayudar a su madre. A pesar de ser tan dulce y risueña no ha encontrado la felicidad plena, pues tiene un complejo: su falta de pecho.

Rafael tiene un hermano mayor, Lolo, del que desde pequeño tuvo que hacerse cargo por orden de su madre. Tuvo una infancia dura ya que su padre propinaba palizas a ambos hijos, menos a Jenni y su madre siempre protegía a su hermano mayor, Lolo, mientras que él tenía que refugiarse siendo niño en la casa de Catalina y su amigo Jesús, donde la madre de estos le acogía. Todos estos hechos de su infancia lo marcaron para siempre, y por no tener cariño y amor de su madre se convierte en un joven ambicioso, capaz de cualquier cosa por conseguir sus objetivos, por lo que empieza en su juventud a relacionarse con las drogas y actualmente es uno de los narcotraficantes más importantes del país. Es por esto por lo que se hace rico, tiene muchos coches, una casa enorme... Todo el mundo lo llama El Duque, es temido y conocido por todos, de gran reputación.






Un día vuelve al barrio y por casualidad se reencuentra con Catalina que ya tiene casi 18 años. Ella se empieza a enamorar perdidamente de él y por amor será capaz de meterse en un mundo lleno de narcotráfico y prostitución en contra de su madre y su hermano que quieren lo mejor para ella. Rafael Duque también empezará a sentir algo especial por ella que jamás había sentido con ninguna otra chica viendo que Catalina es diferente y ve dentro de que la fiera aún existe un poco de humildad. La vida de Catalina dará un gran giro, todo cambiará a su alrededor y ambos perderán muchas cosas por el camino, pero al final acabarían juntos en el paraíso, para siempre.